DECISIONES
Descripción: El 27 de agosto de 2011, Bart Ehrman y Mike Licona
aparecieron en “Increíble” con Justin Brierley donde discutieron sus luchas de
fe y cómo llegaron a conclusiones opuestas.
Traducido por Alex
Elgueta Burgos
JUSTIN: Bien, bienvenidos al programa de hoy y ¡que interesante tema e invitados tengo para
ustedes hoy! Un gran placer dar de
nuevo la bienvenida a este estudio a Bart Ehrman, quien se ha convertido un
poco en un habitué este año. Él ya
había estado aquí antes conversando de la resurrección de Jesús y estará
conversando con mi otro invitado en el programa de hoy, Mike Licona. Permítanme presentar oficialmente sus
títulos. Bart es un distinguido
profesor “Beca James A. Gay” de Estudios Religiosos de la Universidad de
Carolina del Norte en Chapel Hill y autor de muchos libros, quizás el más
famoso, “Citando mal a Jesús.” Pero ya le hemos tenido últimamente
conversando respecto a su libro más reciente: “Falsificación.” Bart en
muchas formas ha sido un verdadero personaje que ha puesto el gato entre los
pichones como lo fue en el mundo cristiano evangélico al hacer pública algunas
de las disputas académicas sobre las variaciones textuales en la Escritura y si
podemos tener confianza en la certeza de la transmisión de los documentos del
Nuevo Testamento con el paso del tiempo… ¡y esto ya es una buena cosa! Ya
hemos hecho unos buenos programas con Bart conversando con otros eruditos en ese
tema. Sin embargo hoy, vamos a dar una
especie de leve paso al costado en aquellos temas un tanto técnicos, aunque
estoy seguro igual van a entrar…y mirar en tu historia, Bart, la cual comienza
como cristiano evangélico, luego alejándose hasta finalmente abandonar por
completo la fe. Y creo que una buena
persona para recordar y tener esa conversación contigo sería Mike Licona, quien
es Coordinador de Apología en la Junta de Misiones Americana. Él es profesor de investigación del Nuevo
Testamento en el Seminario Evangélico del Sur… [Licona ahora enseña en la
Universidad Bautista de Houston] uniéndose a nosotros a la línea de peligro
desde los estados donde él es residente.
Así que, Mike gracias por unirte a nosotros hoy también. ¿Bart?...vamos contigo primero que
todo. Siempre que has estado antes aquí
has sido lo bastante amable como para darnos un breve resumen de tu viaje. Pero hoy es el día cuando puedes un poco
explicar con más detalles e introduciremos a Mike mientras responde en el
debido momento. Pero, ¿con qué
antecedentes creciste? ¿Cuál fue la clase
de contexto que tenías cuando llegaste al cristianismo en primer lugar?
BART: Fui criado en el
medioeste de Kansas en una iglesia Epicospal…la versión americana de la iglesia
Anglicana…y fui bastante activo en esa iglesia Episcopal. Pero cuando llegué a la Secundaria, cuando
tenía quizás 15 años de edad, tuve una experiencia de nuevo nacimiento donde
hubo un grupo de secundaria que era una especie de grupo evangelista llamado Juventud Para Cristo; y el líder de este
grupo me convenció que necesitaba aceptar a Cristo como mi Señor y
Salvador. Así que lo hice y consideré a
eso una experiencia de nuevo nacimiento; y desde ese tiempo en adelante fui muy
pero muy serio con mi religión. Esta
persona que me había llevado a Cristo era un graduado del Instituto Bíblico
Moody y me convenció que si quería ser un cristiano serio tenía también que ir
al Instituto Bíblico Moody. Así que, en
vez de ir a una universidad secular fui al Moody, el cual quizás la mayoría de
la audiencia aquí sabe que es una escuela evangélica muy conservadora. No sé si sería adecuado llamarlo
fundamentalista, pero supongo que probablemente lo era. Es lo más cerca que puedes llegar al
fundamentalismo, si bien puede que lo sea realmente. Y estuve allí por tres años siendo un evangélico
conservador, creyendo no sólo que Cristo era el Hijo de Dios que murió por mis
pecados, sino también que la Biblia era la infalible revelación de Dios sin ninguna clase de
errores.
JUSTIN: Y a medida que pones
eso en tus obras, incluido Citando mal a
Jesús, esto es algo que mantuviste durante bastante tiempo. Pero, ¿qué clase de cosa te hizo deslizar de
ese particular punto de vista de la Escritura?
BART: Bien, después del
Moody…Moody era un diploma de tres años que obtuve…y me gradué y decidí ir a
Wheaton College, la cual era una escuela de artes de corte liberal. Es el alma mater de Billy Graham. Es conocida en América por ser una de las
importantes escuelas de artes liberales del país y yo buscaba tener una
educación. Así que, fui allí y para mi
requerimiento de idioma extranjero tomé griego, porque quería leer el Nuevo
Testamento en su idioma original. Y así
que estudié griego en Wheaton y resulté ser bastante bueno en esto; y quise
continuar estudios y hacer un posgrado en educación. Bien, el experto en manuscritos griegos del
Nuevo Testamento era un hombre llamado Bruce Metzger, que enseñaba en el
Seminario Teológico de Princeton. Así
que mi profesor de griego en la universidad me dijo que si realmente quería
estudiar manuscritos griegos necesitaba ir al Seminario Teológico de Princeton.
De modo que así lo hice. No
sabía nada del Seminario Teológico de Princeton. No sabía que estaba en Nueva Jersey. No sabía que era Presbiteriano. No sabía nada. Sólo sabía que Bruce Metzger enseñaba allá y
que quería estudiar los manuscritos griegos.
Así que me fui para allá. El
Seminario de Princeton tenía un punto de vista de las cosas muy diferente al
del Instituto Bíblico Moody. Los
profesores no creían en la infalibilidad de la Biblia. En ese tiempo ellos eran considerados
cristianos muy liberales. De hecho,
probablemente dudé en ese tiempo si incluso debían ellos ser llamados
cristianos, porque no aceptaban la autoridad de la escritura como yo lo hacía.
JUSTIN: ¿Y arrojó esto
inmediatamente grandes preguntas a tu mente,
ya sabes, sobre tu fe? ¿Fue esto
una especie de desafío a la manera de pensar que tenías?
BART: Bien, sí fue un
desafío, pero no arrojó ningún problema en mi fe. Lo que hizo más bien fue ser un desafío en
el sentido que sabía que yo estaba en lo correcto y ellos equivocados e iba a
probárselos. Así que continué un año o
dos en mi intento de probar que yo estaba en lo correcto y ellos equivocados. Pero mientras más estudiaba la Biblia en el
original griego, más empezaba a encontrar que los problemas que mis profesores
tenían con la Biblia como infalible me hacían mucho sentido. Empecé a darme cuenta de que estos en
realidad no eran sólo liberales desprejuiciados que tenían opiniones locamente
sesgadas contra la Biblia. Ellos, de
hecho, tenían alguna evidencia de su parte la cual necesitaba ser tomada muy en serio.
JUSTIN: Me parece recordar
que en “Citando mal a Jesús” relatas
una especie de historia que fue como un hito donde tú habías presentado un
ensayo y estabas esencialmente tratando de justificar una aparente
contradicción en el Evangelio de Marcos…me parece.
BART: Sí.
JUSTIN: Y tu habías dado
una extensa apología en favor de por qué no representa una contradicción y tu
profesor escribió al final, “Está bien,
pero tal vez él estuviera equivocado.”
BART: No. Eso no es exactamente así. Es el pasaje de Marcos 2 donde los
discípulos de Jesús atravesaban los trigales y comían el grano en Día de Reposo
y los fariseos los acusaban, diciendo, “¿Por qué tus discípulos hacen
esto?” Y Jesús quiere mostrarles que
está bien satisfacer las necesidades a mantener una estricta observancia de la
Ley, y les dice a los fariseos, “¿No recuerdan lo que David hizo cuando Abiatar
era Sumo Sacerdote, cómo entraron al templo y comieron de los panes de
propiciación que se suponía que sólo los sacerdotes debían comer?” Así que la cosa es que cuando lees ese
pasaje en el libro de Samuel, no era Abiatar el Sumo Sacerdote cuando David
hizo esto. Fue su padre Ahimelech. Así que, escribí ese artículo de 35 páginas
de extensión planteando que incluso cuando él dice Abiatar, realmente no quería
decir Abiatar, sino Ahimelech. De modo
que, ahí es donde mi profesor escribió…a él le gustó mi artículo…me puso una A
pero dijo, “Tal vez Marcos sólo cometió un error.” Y yo pensé, “¡Hey, tal vez Marcos sólo
cometió un error.” Y así comenzaron a
cambiar las cosas.
JUSTIN: Y ahí comenzaron a
cambiar las cosas. Quiero decir, vamos
a Mike ahora porque él mismo tiene una muy interesante historia y luego
continuaremos con la tuya, tal como contabas.
Pero, Mike, gracias por unirte a mí en el programa de hoy. Es genial tenerte de vuelta. Has estado ocupando entrenando pastores
recientemente…capellanes en Suiza, creo.
¿Cómo fue eso?
MIKE: Oh, realmente muy bien.
Y gracias por invitarme a este show.
Efectivamente, todo salió muy bien.
Estuvimos en Suiza y un montón de capellanes militares vinieron desde
Alemania y de todas partes de Europa.
Así que, estuvimos una semana entrenándolos y luego pasaron un tiempo
con mi familia. Mi esposa tiene algunos
ancestros en Alemania, así que pasamos un tiempo allá. Realmente lo pasamos muy bien. Regresamos ayer. Luchando un poco con la descompensación
horaria, pero estaremos bien.
JUSTIN: Gracias por venir con tan poca antelación. Te llamé para ver si podríamos arreglar algo
en relación al aspecto más subjetivo, si lo prefieres, de la experiencia de
Bart. Lo que provocó mi pensamiento
contigo, Mike, fue que la última vez que viniste a este programa y debatiste
con Bart, tú mismo dijiste, “Me identifico mucho con la historia de Bart. Siento como si hubiera pasado por una clase
parecida de viaje.” Pero, obviamente un
resultado diferente; así que llévanos de vuelta a más o menos a cómo comenzaron
las cosas para ti y la clase de desafíos que encontraste cuando llegó el
momento de interactuar con la Biblia.
MIKE: Bien, seguro. Me convertí en cristiano a los diez años y
realmente no crecí mucho espiritualmente durante mi adolescencia. Terminé yendo a la Universidad de Liberty,
la cual es la universidad iniciada por el difunto Jerry Falwell. Tuve una especialidad en música y tocaba
saxofón, planeaba ser músico profesional.
Me encantaba. Pero por primera
vez en mi vida, mientras estuve allá, comencé a crecer espiritualmente en gran
manera. Leía las Escrituras una o dos
horas al día, aparte de mis clases; no había nada como eso. Oraba otra hora o dos al día y esto era
simplemente porque tenía tanta hambre por conocer a Dios y vivir una vida
cristiana. Esto no era exigido o nada
de eso. Era un poco extraño que un
estudiante de colegio pasara tanto tiempo leyendo la Biblia y orando, pero allí
era donde estaba. Me encantaba. Ofrecerme para ir a viajes misioneros
durante el verano y pasarlo muy bien fue mi experiencia en Liberty. Muchas veces leía comentarios para tener
algunas ideas acerca de un texto.
Notaba que los académicos decían, “Bien, el original griego” o el
“original hebreo decía esto.” Y me
interesaba cada vez más en el Nuevo Testamento. Así que, decidí aprender griego y tomé un
semestre de griego mi último semestre en la universidad; y decidí que quería
seguir con esto. De este modo, tuve que
tomar un año extra en griego durante el verano y aprobar un examen de griego y
ello me llevó a una escuela de posgrado para una Maestría en el Nuevo Testamento
enfocado en el griego. Mi profesor allá
fue un tipo llamado Ron Sauer, quien fue el último estudiante doctoral del
difunto F.F. Bruce. Él era un
apasionado por el griego. Estudiaba las
Escrituras probablemente un mínimo de unas ocho horas diarias y a veces mucho
más. Él inculcaba una pasión en sus
estudiantes por conocer el Nuevo Testamento y ser capaces de leerlo en
griego. Así que, allí estaba yo
estudiando esas líneas. Y mi último
semestre allí lo pase muy bien.
Realmente disfrutaba leer el Nuevo Testamento en griego y egresé de la
escuela de posgrado. Terminé allá el
’85 y luego cuando me iba a casa, comencé a hacerme algunas preguntas porque,
efectivamente, tenía clases de introducción al Nuevo Testamento. Y tenía la típica clase de curso del Nuevo
Testamento que uno tendría que tomar en un nivel de Master. Sin embargo, para ser honesto, realmente no
me preocupaba de todas esas discusiones.
La Biblia es la Palabra de Dios.
Todas esas discusiones sobre su autoría, cosas así, infalibilidad,
apología…no tenía absoluto interés en esto.
Tan sólo quería leer la Palabra de Dios. Así que, no presté mucha atención a esas
clases. Sólo hice lo que necesitaba
hacer para completarlas y salir. Era el
griego lo que realmente me interesaba, pero ahora enfrentaba estos temas una
vez que egresé de la escuela de posgrado, y fue como, “¡Cielos! ¿Qué hago con
todo esto?” Y entonces eso fue lo que
me llevó a una crisis y la clase de cosas en las que tuve que trabajar y
realmente lo hice. Debido a que fui
educado y estuve en una universidad dentro de ese escenario conservador comencé a tener
problemas cuando estas discusiones ocurrían.
Y pensaba, ya sabes, si la Biblia no es toda cierta, no puede ser la
Palabra de Dios, y la verdad del cristianismo estaba en problemas. Al
menos, eso fue en lo que primero pensé.
Luego maduré en mi proceso de pensamiento.
JUSTIN: Claro. Bien, cuéntanos respecto a esa
maduración. Pienso en muchas personas de
nuestra audiencia y en muchas personas que ciertamente son más o menos un ocupante
promedio de bancos de iglesia. Un
maestro o pastor puede sólo, ya sabes,… tienen que decidir cuidadosamente lo
que van a decir en sus veinte minutos o lo que sea, por semana. Y así, la mayoría de las personas no tienen
suficiente tiempo para comprometerse a esa de clase de nivel que tú tuviste el
lujo de tener, con esos temas sobre si la Biblia es infalible, si hemos
recibido el texto adecuado y esa clase de cosas. Ahora, obviamente, eso produjo un poquito de
crisis de fe en tu vida y produjo también un poco de crisis en la vida de
Bart. La primera cosa que se me ocurre
es que a veces la gente piensa, “Ese es el problema de ir a una universidad
bíblica a estudiar teología.” Vas y
arruinas tu fe o algo así. Quiero
decir, ¿qué clase de proceso ocurrió para que llegues a esos problemas y luego
seas capaz de igual ver a través de ellos, pasarlos, y salir con una especie de
comprensión donde aún retengas tu fe?
Supongo que tuviste un diferente punto de vista de ciertas cosas. No necesariamente viste las cosas de la
forma que tú lo hiciste cuando estuviste en la Universidad de Liberty. Así que, danos una idea de cómo eso pasó.
MIKE: Bien, vi que la
importancia asignada a muchos de esos desafíos dentro de una crítica superior…
importancia asignada es simplemente pomposo y que muchas de las discrepancias
en los Evangelios pueden responderse fácilmente. Esto es algo en lo que he estado trabajando
durante los últimos dos años, ya sabes, mientras también terminaba el
manuscrito que tengo sobre la resurrección.
Pero me di cuenta que la inspiración bíblica, la infalibilidad bíblica
no son la base de la fe cristiana.
Jesús lo es. Y la misma crítica
bíblica que cuestiona algunas de las cosas registradas en el Nuevo Testamento
también produjo métodos históricos para identificar cosas que realmente
confirman muchos de los reportes de los Evangelios, incluyendo el de Su
resurrección. Y si Jesús resucitó, el
cristianismo es cierto aun cuando resultara que cada detalle reporteado en la
Biblia no lo fuera.
JUSTIN: Eso es interesante.
Así que, para ti, el llegar a una firme creencia en la resurrección de
Jesús, como que tiene una base histórica… y de lo cual nosotros obviamente
conversamos al respecto en el programa
pasado cuando estuviste con nosotros.
Eso fue bastante fundamental, al decir, “Bien, aun cuando haya temas
pendientes, ya sabes, áreas de la Biblia… si eso es cierto, entonces hay algo en
lo cual apostar mi vida.”
MIKE: Eso es correcto. Es
un poco como el Titanic. Tienes sobrevivientes
que se contradecían entre ellos respecto a si el Titanic se partió en el medio
antes de hundirse o si sólo se hundió intacto.
Pero nadie cuestiona, basado en eso, que el Titánic se hundiera, porque
hay muy buena evidencia para demostrar que sí lo hizo. Eran los detalles periféricos de si se
partió en la mitad los que estaban en cuestionamiento. Es lo mismo que sucede cuando llegas al
Nuevo Testamento. Estas discrepancias
involucradas, son todas periféricas.
Ellas no involucran nada que socave el cristianismo.
JUSTIN: Usted está oyendo “Increíble” esta tarde de sábado y on-line
en Premier.org.uk/Unbelievable. Soy
Justin Brierley, su anfitrión para el programa del día de hoy. Y la introducción más larga que lo normal
para ambos invitados nuestros mientras ellos compartían de dónde venían en su
viaje. Bart Ehrman, mi invitado de hoy
que eventualmente dejó el cristianismo, pero más o menos mirando esa primera
etapa cuando su fe en la Biblia fue zarandeada; y Mike Licona a quien recién estábamos
escuchando… es Coordinador en Apologética del Consejo Misionero de Norte
América… acerca de su propio viaje y por qué llegó a sentir que podía continuar
siendo un cristiano evangélico y que su fe en la Biblia no fue zarandeada. Supongo que la pregunta hoy es “¿Se puede
ser un buen académico bíblico y un cristiano creyente en la Biblia?” Y estamos haciendo esto en el contexto del
viaje de Bart y el viaje de Mike en el programa de hoy. Y si ustedes quieren ponerse en contacto,
reflexionar sobre algo que hayan escuchado hoy, si usted quiere decir o
responder algo, la dirección de e-mail es Unbelievable@premier.org.uk. También puede ponerse en contacto vía
Twitter y cuenta de Facebook. Y las
cuentas para aquellas y los links para ellas están todos en la página web de “Unbelievable”
Premier.org.uk/Unbelievable donde usted
podrá encontrar un gran archivo de programas pasados. Podrá también encontrar más contribuciones
de Mike, de Bart y de la totalidad de los otros apologistas cristianos, ateos,
agnósticos, gente con otros puntos de vista de la fe, donde tendremos esa clase
de discusiones. Así que, vamos
allá. Premier.org.uk/Unbelievable.)
JUSTIN: Ok, Bart. El punto
que planteamos contigo fue que tú tomaste, como efectivamente lo hiciste, una
decisión ¿está bien? Tal vez vea la
Escritura en forma distinta, pero aún conservabas una fe cristiana. Pero supongo que tenía un aspecto un tanto diferente en ese
punto. ¿Cuánto de lucha fue eso…
despojarte de la clase de punto de vista bíblico que ya no veías más que tenías
de tu antigua vida cristiana?
BART: Bien, para mí fue una enorme lucha, tanto emocional como
espiritual. Tal como Mike, estaba
completamente comprometido como estudiante universitario, memorizando libros
enteros de la Biblia por mi propia cuenta, pasando horas en oración, en grupos
de oración y en grupos de estudios…quiero decir, completamente dedicado a
ello. Llegué al punto donde Mike recién
acababa de terminar… Llegué al punto donde pensé que lo que realmente importaba
era Jesús, el Hijo de Dios, y que había resucitado de los muertos. Pero antes de llegar a ese punto estuve
dedicado completamente a la Biblia considerándola la infalible Palabra de
Dios. Y fue importante para mí que la
Biblia fuera infalible porque ella es nuestro testigo de la resurrección de
Jesús y de todo lo que conocemos acerca de Él.
Y si la Biblia tiene errores en ella, pensaba en ese tiempo, entonces
¿Cómo sabemos lo que creemos saber sobre Dios, de Cristo, del Espíritu Santo,
del fin de los tiempos, de todo? Y así
que, yo estaba completamente comprometido al estudio de la Biblia, pero también
estaba comprometido con la verdad. Y
pensaba que si algo no era cierto, no quería creerlo. De ese modo, si no era verdad que la Biblia
fuera infalible, entonces es mejor para mí creer en la verdad que en la
infalibilidad.
JUSTIN: En cierto sentido, sin embargo, había allí un punto en el
cual… el problema de la infalibilidad y tú decidiendo “Ya no puedo, en buena
conciencia, creer más en eso”,… luego la
resurrección y si Jesús era el Hijo de Dios… ¿eso también se desechó…en ese
punto?, porque uno depende del otro.
BART: No. No en ese
punto. De hecho, lo que me pasó es que
comencé a ver que sin embargo antes de
esto había sido capaz de reconciliar cada
discrepancia de la Biblia, toda contradicción… Y pude reconciliarlas;
sabía cómo hacer eso. Llegué a un punto
donde comencé a darme cuenta que estas eran realmente discrepancias, que hay
contradicciones y que eso no hacía que dejara de ser cristiano. Pero me alejó de una clase de creencia
fundamentalista en la infalibilidad absoluta de la Biblia, porque hay pasajes
en los Evangelios que no puedes sencillamente armonizar para que no tengan
errores. Hay errores allí. Pero continué por años y años y año igual siendo un cristiano que creía que Jesús había
resucitado de los muertos.
JUSTIN: ¿En qué punto entonces esa creencia comenzó a, por decirlo
así, a recibir críticas?
BART: Cuando estuve en el Moody se me advirtió que no debía ir a la
Universidad de Wheaton porque ellos allá eran liberales en comparación al
Moody. Y una vez que dejas estas duras creencias
en la infalibilidad, es un efecto dominó y todo se desmorona después de
eso. Toda mi fe desapareció. Cuando estaba en Wheaton se me advirtió no
ir al Seminario Teológico de Princeton, porque –ya sabes- hay un montón de
Presbiterianos y ¿qué saben ellos? Un
poco de efecto dominó… Y yo nunca había creído en esta teoría del dominó. Pero, de hecho, eso es lo que pasó
conmigo. Es la teoría del efecto
dominó. Así que, primero fue la
infalibilidad. Y luego mi comprensión
de la Biblia cambió. Todavía pensaba en
ella como siendo un libro de autoridad.
Pero pensaba en ella como la Palabra de Dios en un sentido
diferente. No como la revelación
infalible de Dios. Eventualmente,
llegué a pensar en la Biblia como un libro muy humano. Pero igual creía que Cristo era la revelación
de Dios aquí en la tierra. Pero eventualmente mi creencia en Jesús cambió; y
eventualmente mi creencia en Dios cambió. Así que, realmente fue un efecto dominó.
JUSTIN: Mike, justo antes que vayamos a la pausa…este efecto dominó
que Bart describe. Para ti, el dominó
no se derrumbó cuando llegó a la resurrección de Jesús. Y esto era bastante fundamental para ti en
ese proceso. Pero supongo que puedes
simpatizar con el viaje que Bart emprendió.
¿Por qué sientes, sin embargo, que él como que se bajó en la parada
equivocada comparado contigo cuando llegas a esto?
MIKE: Bien, no lo sé.
Tendría que pensar respecto a ello.
Todo lo que puedo decir en mi opinión es que he escuchado que hay una
cantidad de cristianos con los que estoy
trabajando, y he trabajado y continuaré trabajando este asunto, que
podrían decir, “Vaya, el efecto dominó es una pendiente resbaladiza. Una vez que comienzas a hacer cosas, como
intentar explicar estas discrepancias, mediante las licencias que están
permitidas dentro de la biografía greco-romana, eso es una pendiente
resbaladiza y antes que te des cuenta estarás abandonando la infalibilidad y
después el cristianismo.” Bien,
supongo, que puede pasar. Ha pasado con
Bart. Pero no tiene que suceder de esa
forma. Creo que estoy en el mismo lugar
donde Bart está y es que la verdad nos importa. Importa para ambos. Estamos más comprometidos con la verdad que
con una posición ideológica en particular.
Y mientras realizó mis estudios en la investigación del Jesús histórico,
etcétera, y si descubriera que Jesús no resucitó de los muertos…quiero decir
que esta es la base para saber si el cristianismo es cierto…pero si descubriera
que Él no resucitó de los muertos tendría que abandonar el cristianismo. Y lo haría.
No tiene que tener este efecto dominó.
Tú tan sólo miras y te preguntas, “¿Qué es la verdad?” El cristianismo no está fundado en la
infalibilidad bíblica o en la inspiración de la Biblia. Sin embargo, el cristianismo puede igual ser
cierto. Es cierto, basado en la
resurrección de Jesús. Si Jesús no
resucitó, entonces el cristianismo es falso.
Pero no hay Escritura que diga, “Si confesares con tu boca que Jesús es
el Señor y creyeras en tu corazón que Dios le resucitó de los muertos y que la
Biblia es la inspirada e infalible
Palabra de Dios, serás salvo.”
No es una de esas doctrinas cardinales.
JUSTIN: Regresaremos a eso en un momento porque creo que ese es un
punto realmente interesante para hacer
en este momento y quizás puedas explayarte sobre ello en un momento. Están escuchando “Increíble” conmigo, Justin
Brierley. Mis invitados de hoy son Bart
Ehrman, ex cristiano tal como oíamos en su historia antes, y ahora profesor de
estudios religiosos de la Universidad de Carolina del Norte, Chapel Hill. Él perdió su fe, sin embargo, después de
haberse comprometido con la Biblia y levantar dudas sobre la inspiración de la
Escritura. Pero esta no es toda la
historia, sino que sólo es dónde las cosas comenzaron. Está participando hoy con Mike Licona, quien
atravesó por un periodo similar de búsqueda pero que llegó a una conclusión muy
diferente y que siente que la Biblia aún es digna de confianza, que Jesús es
quien dijo ser, el Hijo de Dios, y que la resurrección realmente ocurrió. Así que, vamos a continuar interactuando con
mis dos invitados en el programa de hoy mientras continuamos esta edición de
“Increíble.”
JUSTIN: Bienvenidos de vuelta a “Increíble” mientras continuamos
mirando el viaje de fe hoy de Bart Ehrman en contraste al viaje de fe de Mike
Licona, particularmente en el área de los estudios de la Biblia. Y estamos preguntando hoy, ¿se puede ser un
buen intelectual de la Biblia y a la vez creyente en ella? Tengo dos personas conmigo que son académicos
de la Biblia, Bart Ehrman y Mike Licona, pero que han tomado radicalmente
diferentes tipos de viajes cuando se trata de los efectos que sus estudios de
la Biblia han tenido en su fe personal.
Y para Bart significa abandonar su punto de vista del cristianismo
evangélico. De hecho, abandonó
totalmente su fe después por el camino.
Pero para Mike Licona, aunque había temas con los que luchaste en la
Escritura y continúa haciéndolo así. No
sería justo decir, Mike, que no fueron
tan grandes como para, por decirlo así, quiero decir desechar la creencia en
Cristo y la confianza que tienes en la Escritura. Quiero decir, terminaste esa última sección
diciendo, Mike, que lo que nos hace cristianos es creer en Jesucristo como Hijo
de Dios y en Su resurrección. Tu no
agregas a eso que la Biblia en todos sus manuscritos es la infalible Palabra de
Dios y esa clase de cosas. ¿Hay
peligro, en cierto sentido, de hacer a la Biblia infalible, dándole un lugar
doctrinal que no debería tener realmente en lo que es ser un cristiano?
MIKE: Creo que sí. Sé muy
bien que habría un montón de evangélicos que no estarían de acuerdo
conmigo. Pero escuchen, quiero ser
claro. Todavía abrazo la infalibilidad
bíblica. Cuando se trata de hacer esto,
todavía tengo algunos textos donde miro y digo, “¡Vaya! No sé qué hacer con eso.” Un montón de ellas… la mayoría de ellas… las
discrepancias… y he reunido en los últimos par de años, mientras leo las
Escrituras sólo en mis lecturas personales, unas 40 páginas de diferencias que
he hallado y he comenzado a catalogarlas dentro de diferentes secciones en lo
que estamos viendo aquí. ¿Vemos
compresión de tiempo? ¿Vemos una carencia de exactitud cronológica y toda esa
clase de cosas? Y estas son las cosas
que se permiten en la biografía greco-romana, esa clase de licencias. Y creo que la gran mayoría de estas
discrepancias son fácilmente resueltas.
Y como dije un momento atrás, algunas de ellas no son fáciles de
resolver. Son obstinadas. Son muy difíciles. Para ser honesto contigo, no sé qué hacer
con ellas y en este punto, el estudioso bíblico… o digamos mejor, el
conservador como yo… llega a una encrucijada y dice, “Está bien, podemos
abandonar la infalibilidad bíblica” o podemos decir “Tal vez haya una solución
para esto. Lo veremos más
adelante.” En mi opinión, la
infalibilidad bíblica no es una doctrina fundamental. No es una de las doctrinas fundamentales en
la que tienes que creer para ser cristiano.
Así que, si resultara que la infalibilidad bíblica es una doctrina
errónea, en mi opinión, no sería gran cosa.
Jesús igual habría resucitado de los muertos. El cristianismo es cierto.
JUSTIN: Lo que he oído decir a Bart… Una vez escuché a William Lane
Craig que comentó sobre su viaje de fe y se desconcertó porque tú sentiste
necesario abandonar totalmente la fe en la Biblia por haberte topado con estos
problemas de infalibilidad. No se
concluye necesariamente que por deshacerte de lo malo deseches también lo
bueno, por decirlo así. Y en cierto
sentido estás rechazando el cristianismo, la variedad fundamentalista de la que
has estado hablando. ¿Estarías feliz con
la Biblia si es la única con la que creciste creyendo?
BART: Un montón de evangélicos que he oído hablar de mí y mi viaje
de fe han dicho esto. Y ellos no saben
absolutamente nada de mi viaje de fe cuando dicen eso. Leí en un libro que dejé de ser cristiano
cuando encontré que había discrepancias en los manuscritos del Nuevo
Testamento. Esto es absolutamente
falso. Nada puede estar más alejado de
la verdad. La gente dice que dejé de
ser cristiano cuando me di cuenta que la Biblia no era infalible. Absolutamente falso. Fui cristiano por años y años y años
después de haber abandonado la doctrina de la infalibilidad. Fui pastor de una iglesia Bautista sin creer
en la doctrina de la infalibilidad. Seguía entendiendo que la Biblia todavía era
la confiable Palabra de Dios aun cuando no fuera infalible. Es que uno no pasa de ser alguien que no
cree en la infalibilidad a ser inmediatamente un ateo. Estoy de acuerdo con Mike en este punto de
que la creencia en la Biblia no es un artículo de fe que sea en alguna forma
esencial para el cristianismo. Mis
estudiantes no creen esto. Enseño en el
sur de Estados Unidos. Y en el sur de Estados
Unidos ser cristiano significa creer en la Biblia por alguna razón. Y les digo a mis estudiantes, “No tienen que
creer en la Biblia para ser cristianos; que realmente el cristianismo es sobre
Jesús, no sobre la Biblia.” Ellos no me
creen. Pero realmente es cierto. Si miras los credos de la iglesia en forma
histórica, el Credo de los Apóstoles, el Credo Niceno, siglo tras siglo tras
siglo, la gente creía en Cristo sin creer en la infalibilidad de la Biblia. Ni siquiera en los credos. Pero hoy en día, por razones históricas, la
Biblia se ha convertido en el centro de la fe.
Y creo que eso está completamente equivocado, porque cuando la gente
dice que estoy atacando el cristianismo cuando escribo estos libros sobre la
Biblia, no estoy de acuerdo con ellos.
No estoy atacando el cristianismo.
Estoy atacando una forma de fundamentalismo.
JUSTIN: El tema de la infalibilidad al final es un gran asunto para
muchas personas y bastante fundamental.
Y si no debemos tratarla como una doctrina esencial -como ya sabes, lo que
se necesita para ser salvo- al menos
dirán que es un importante aspecto de apoyo por lo que dijo Bart. Y si comenzamos a dudar si la Escritura nos está
revelando cosas en forma exacta, sin embargo es a través de ella que tenemos la
revelación de Jesucristo, quien es –si lo prefieres- el centro del
cristianismo. Así que, ¿cómo respondes
a eso?
MIKE: Estoy ampliamente de acuerdo con Bart en esto. No creo que la infalibilidad bíblica sea una
doctrina esencial, una doctrina del Evangelio que deba ser creída para ser
cristiano. No creo que muchos sean los evangélicos
que pongan su lugar de importancia lejos más alto de donde debiera, de modo que
termines con un cristiano que tiene una fe fundamentalista quebradiza que se
derrumba fácilmente la primera vez que alguien señala algo o que halle una
discrepancia en los Evangelios y piensen, “¡Vaya! ¿Cómo puede ser esto si la
Palabra de Dios es infalible?” y que luego haga una generalización apresurada o
llegue a una rápida conclusión, que sería, “¡Vaya! Bien, si hay un error en la
Biblia entonces ninguna parte de ella puede ser creída.” Esto
es tan equivocado como decir que si pruebas que una cosa en la Biblia sea
cierta, entonces toda ella es verdad.
Esto es sólo una falacia lógica.
Creo que la gente puede
caer en eso. Y quiero ser claro: yo aún
abrazo la infalibilidad bíblica. Hay algunas cosas con las que lucho, con las
que estoy trabajando. Pero no creo que
la infalibilidad bíblica sea una doctrina fundacional para la fe de uno.
JUSTIN: Y cuando hablamos de infalibilidad, diferentes personas
pueden tener diferentes cosas en sus mentes.
Y lo que he descubierto en el curso de hacer este programa es que cuando
haces programas sobre la infalibilidad –que depende de tu definición de
infalibilidad y en ese sentido- alguien viene después después…digamos una
iglesia donde es un dicho que “Todo lo que está escrito es literalmente cierto”
y “todo tiene que calzar exactamente con la forma que vemos las cosas ahora.” Y otra persona dice, “No. Tienes que tomar algo en el contexto y si
miras el contexto de lo que ellos creen, por ejemplo, que Jesús dice que la
semilla de mostaza es la más pequeña de las semillas.” Y vas a alguna clase de blog escéptico y
allí dice, “Bien, ya sabes, hay un error en la Biblia porque no es la más
pequeña de las semillas.” Y luego los
que creen en la infalibilidad podrían decir, “Realmente en ese tiempo, hasta
donde podían saber esa fue la más pequeña de las semillas, así que en el
contexto no es un error.” Depende de cómo
visualices un error. Quiero decir, ¿fue
esta parte del viaje -para ti Mike- de venir de ese estricto…de ese punto de
vista…a una posición más moderada respecto a lo que cuenta como error?, y ¿dónde
ves el contexto y esa clase de cosas?
MIKE: Creo que es un tema importante, Justin; en especial dado que
he pasado tiempo mirando… ya sabes, estoy leyendo; estoy en el proceso ahora de
leer todas las biografías antiguas por el tiempo de Jesús dentro de varios
cientos de años. Estoy leyendo libros
escritos por historiadores de la antigüedad.
Ellos no estudian la literatura bíblica. Ellos estudian la literatura y biografías e
historias greco-romanas que estaban escritas; la clase de licencias que ellos
se toman y que ellos no se preocuparon de la exactitud literal de la forma que
lo hacemos hoy. Así que tenemos que
juzgar los Evangelios…las cuatro biografías que tenemos de Jesús incluidas en
el Nuevo Testamento… Tenemos que juzgarlas de acuerdo a las convenciones
literarias de su tiempo y no del nuestro, porque estos tipos no formaron un
comité para confundir a los futuros cristianos o a los historiadores del
futuro. Ellos escribieron de acuerdo a
las convenciones literarias sobre biografía e historia del primer siglo y de la
mejor forma que ellos conocían.
JUSTIN: Supongo que hay un peligro en tener cristianos creando normas
para su propio respaldo y exigir más de lo que exigirías de otra forma de
literatura de la Biblia; y esa es una norma que podría ser batida por los
escépticos que dicen, “Bien, no es para vivir de los estándares que has creado
eso. Y podría estar equivocado al crear
ese falso estándar acerca de lo que la Biblia tiene exactamente que decirnos respecto
a la ciencia moderna y esa clase de cosas.”
MIKE: Estoy de acuerdo contigo en eso. Cuando escuchamos algo como la tentación en
el desierto que tuvo Jesús, Mateo y luego Lucas lo informan…y, sin embargo, la
segunda y tercera tentación están invertidas en su orden. Bien, ¿esto es un error o qué? Ahora, si ellos dicen, “¡Oiga, sucedió
exactamente en ese orden y no pasó de otra forma y esto es muy importante para
propósitos teológicos!”, entonces podrías decir, “Bien, tenemos un error allí.” Pero esto realmente no es un tema.
JUSTIN: Me interesaría, Bart, llegar a la clase de crisis emocional
que esto debe haber formado en algún aspecto, porque –como digo- en el punto en
cual tú realmente abandonaste tu fe cristiana…ese es un enorme paso para
cualquiera que ha llegado a esa crisis de fe.
Y para ti, no debe de haber sido una decisión que tomaste a la ligera,
digamos, “No. Realmente ya no puedo
seguir creyendo esto.”
BART: No. No fue en
absoluto fácil. Y déjeme subrayarlo: no
fue porque ya no creía en la infalibilidad.
Abandoné la infalibilidad y seguí siendo cristiano por muchos años. Decidir no creer cuando antes lo hacías es
una experiencia desgarradora y no se lo recomiendo a las personas. Me sentía como si no tenía elección. Pensaba que la verdad era más importante
para mí que sostener creencias que simplemente no creía eran ciertas. Así que, no tuve opción. Pensé en ello por mucho tiempo; traté con
ello por mucho tiempo. Eventualmente me
volví agnóstico. Así que, no es sólo
que no creía en Cristo; yo no creía en
Dios. Si has sido criado en una iglesia
cristiana y tienes toda esa clase de doctrinas y creencias y puntos de vista
taladrándote de manera tal que forman la tela de tu existencia y luego decides
que no es cierto…eso es terriblemente desgarrador.
JUSTIN: …Y miras atrás, hacia los presumiblemente años de estudio
bíblico, oración, aquello grupos de los que eras parte y en todo. ¿Parece sin significado todo eso ahora?
¿Puedes ver que había valor en lo que hacías?
¿Hallaste alguna carencia una vez que abandonaste la fe en Dios? ¿Encontraste que, “No, realmente no hubo nada
que me diera algo significativo o
sustancial a mi vida después de todo?”
BART: Todos estos son temas muy complicados, porque la creencia no
es sólo asunto de tener una clase de idea intelectual acerca de algo que luego
abandonas. Tienes una familia. Tienes amigos, colegas. Tienes gente que pasa tiempo contigo. Yo fui pastor de una iglesia de Chicago por
tres años como devoto cristiano evangélico y llevaba personas a Cristo. Tenía grupos de oración con ellos. Tenía estudios bíblicos con ellos. Y luego dejé de ser cristiano, pero luego no
dije, “Bien, todo eso no valía la pena” porque esos eran realmente importantes
vínculos sociales que había formado y eran una importante parte de mi pasado. Es simplemente que no creí más que lo que
enseñaba en ese tiempo era verdad. No
creo que Jesús resucitara de los muertos.
No creo que Jesús fuera el singular Hijo de Dios. No creo que haya un Dios que intervenga en
el mundo, que responda oraciones, que esté activo para traer la salvación al
mundo.
JUSTIN: Te describes como un agnóstico. Cuando escucho eso, pienso en alguien que no
sabe si existe un Dios. No te has
descrito como un ateo per se, teniendo una creencia positiva de que no haya
Dios. Así que, ¿podrías, en ese
sentido, persuadirte de que Dios está ahí?
Quiero decir, ¿no eres deísta en algún sentido? ¿No crees que haya un Dios impersonal de
alguna clase?
BART: No.
JUSTIN: Pero suena como cuando dices agnóstico…me hace pensar como
que no has alcanzado una conclusión clara de que Dios no exista.
BART: No creo que exista el Dios de la Biblia o que exista el Dios
que el cristiano tradicional enseña. No
creo que haya un Dios que creara este mundo, que nos creara a nosotros, que nos
redimiera, que esté activo en este mundo…Así que, no creo en esa clase de
Dios. Pero si alguien me preguntara, “¿Crees
que hay alguna clase de poder superior en el universo?”, mi respuesta es, “No
lo sé y tampoco creo que alguien más lo sepa.”
Puede ser que sólo me estoy aferrando a un muy pequeño sentido de
humildad frente al universo. No sé,
pero ya no creo más en el Dios cristiano.
JUSTIN: Mike.
Presumiblemente no puede haber sido una parte insignificante de tu viaje. Abandonar en alguna forma tu fe habría
significado un enorme cambio en tu servicio personal. Y puedo imaginar que eso es una parte
importante del viaje de una persona; es decir, los vínculos que ellos hacen
dentro de su tradición y que eso va para un ateo convirtiéndose en
cristiano. Será un giro significativo
de la clase de valores o de la comunidad de que ellos eran parte. Así que, cuando escuchas la historia de
Bart, ¿cómo reaccionas a ello?
MIKE: Vaya. Puedo identificarme con mucho de eso, especialmente
cuando Bart habla del proceso agónico y que él no lo recomienda a las
personas. Sé que cuando trabajaba en mi
disertación sobre la resurrección, y por mi naturaleza soy bastante crítico,…critico
todo, TODO. Y a veces resulta tortuoso
para mí. No me gusta esa idiosincrasia,
pero así es la forma en que estoy cableado.
Así que, mientras repasaba mis estudios doctorales… lo hacía lo mejor
posible, porque mi fe dudaba mucho en el pasado… hacía lo mejor para dejar de
lado mis prejuicios a fin de llegar a esto tan objetivo como fuera posible y
poder luego mirar atrás y decir, “Oye, di mi mejor esfuerzo en esto. Fui tan objetivo como es posible serlo,” y ojalá
poner alguna de estas persistentes dudas a descansar. Así que, mientras hacía esto, y atravesaba
el proceso, decía, “No voy a tratar de resolver alguna de estas cosas hasta llegar
al apropiado paso de aplicar un método
histórico controlado para pesar las hipótesis.
Así que, mientras leía toda esa literatura sobre la resurrección de casi
todo erudito contemporáneo que escribió sobre esto, trataba de enfatizar e
incluso simpatizar con lo que ellos están pensando. Y de esta forma eso pone mi fe en una caída
en barrena. Y puedo recordar una noche
acostado en la cama con las luces apagadas por casi quince minutos. Estaba muy tranquilo y pensaba que mi esposa
estaba dormida. Y luego su voz rompe el
silencio y la oscuridad, diciendo, “Estas dudando de nuevo, ¿verdad?” Y dije, “Sí.” Y ella dijo, “Pero, ¿crees que Jesús
resucitó de los muertos?” Y dije, “Para
ser honesto contigo, no lo sé.” “Bien,
¿en qué crees?” “Estoy bastante seguro
que Dios existe. Estoy convencido por
la evidencia científica y alguna de las argumentaciones filosóficas en favor de
la existencia de Dios. Así que, creo que Él existe. Pero esa es toda mi certeza en ese
punto. Y si llegara a una conclusión
diferente sobre la resurrección de Jesús, sé que voy a tener que buscar otro
empleo.” Así que, pasé por esa tortura
también. Puedo apreciar el proceso por
el que él pasó.
JUSTIN: Esto, curiosamente, nos lleva al tema de la resurrección,
porque la última vez que ustedes se reunieron
aquí lo fundamental del punto del conflicto era, lo que tú decías Mike, que no
puedes hacer historia y tener una especie de resultado teológico, esencialmente.
La resurrección no es una explicación
admisible para todos los factores que Mike aporta para saber si hubo resurrección, porque es –digamos-
un acto de Dios y no hacemos eso en
historia. No podemos imponer el milagro
para explicar eventos históricos. Pero
muchas personas se ponen en contacto conmigo sobre Bart, diciendo, “¿No es esa
sólo la suposición de Bart? Él es
agnóstico ahora y no cree en Dios, así que nunca va a ser una opción en esa
forma de creer.” En ese sentido, ¿tienes
una especie de…? …ahora que has quemado ese puente… ¿es imposible que tú veas…
para que algo te convenza en cierto sentido… que un milagro sucedió? Como dijiste, un milagro no puede suceder;
no puede ser una explicación para alguna faceta de la historia o de la
Escritura.
BART: Creo que la respuesta… Lo que algunos de tus oyentes tuvieron
es una confusión de lo que yo estaba diciendo, porque no estoy diciendo que el
historiador tenga que demostrar que la resurrección no ocurrió. Lo que estoy diciendo es que un milagro está
fuera de la esfera de lo que la historia puede demostrar. Por ejemplo,
existen ciertas disciplinas que hacen ciertas cosas. Así que, la sociología tiene ciertas
reglas. La antropología tiene ciertas
reglas. Hay formas en las que te
involucras en la investigación antropológica.
Hay formas en que te involucras en matemáticas. Hay reglas.
Hay reglas para la historia, también.
Y la historia no es simplemente demostración de lo que ocurrió en el
pasado, porque el pasado ya no es accesible para nosotros. Y si fuera accesible, no tendríamos la
disciplina de la historia. Así que,
existen reglas que los historiadores usan para demostrar lo que ocurrió en el
pasado. E incluidas en esas reglas no
puede haber una atracción hacia lo sobrenatural. Y esta es simplemente una de las reglas.
JUSTIN: Pero tu opinión debe haber cambiado en esto.
BART: No. Ese era mi punto
de vista como cristiano. Ya tenía este
punto de vista como cristiano.
JUSTIN: Así que, siempre tomaste tu creencia en la resurrección
desde la fe en vez de la evidencia histórica, en ese sentido.
BART: Pensaba que era históricamente plausible que hubiera una
resurrección. Pero la creencia en la resurrección
es una creencia que no está basada en la demostración histórica. Los historiadores no pueden demostrar los
milagros porque no están dentro de la esfera de lo que los historiadores hacen. Esta es la razón que cuando lees una
historia de la Segunda Guerra Mundial, nunca leerás una historia de la Segunda
Guerra Mundial que indique que Dios estuvo de parte de los aliados y que esa es
la razón por la que ganaron. Un
cristiano sí puede decir eso. Un
cristiano puede decir que Dios estuvo del lado de los aliados y que por eso
ganaron. Y el cristiano podría estar
100% en lo correcto. Pero no está
dentro de la esfera de la caja de herramientas del historiador el demostrar que
Dios estuvo de parte de los aliados.
JUSTIN: Mike. Estamos
pisando un terreno similar al de la última vez. Pero, ¿sientes que el, por así decirlo, abandono
de Bart de lo milagroso por su propia experiencia personal sea un problema
cuando se trata de la historicidad de la resurrección como un evento milagroso?
MIKE: ¿Experiencia personal?
No lo sé. No puedo hablar por él
en eso.
JUSTIN: Supongo que no estoy diciendo su experiencia personal. Sólo estoy diciendo el hecho que Bart no
cree que los milagros sucedan en algún sentido. Esa suposición va, obviamente, a tener un
gran impacto en tu tesis.
MIKE: Podría muy bien tener un gran impacto. Ahora bien, no concuerdo con él respecto a
las reglas de las que está hablando. Es
sólo una de las reglas que uno no puede investigar demandas de milagros. Cuando miras la literatura escrita por
historiadores profesionales, filósofos de la historia, fuera de la comunidad de
académicos bíblicos, existe un debate que actualmente está tomando lugar. Apareció en Historia y Teoría, en varias ocasiones. Esto está ocurriendo ahora incluso dentro de
la academia bíblica. Bob Webb, el
editor general para la Revista para el
Estudio Histórico de Jesús, ha escrito sobre esto en un reciente libro que
ha co-escrito con Darrell Bock, hablando sobre cómo los historiadores no pueden
investigar las demandas de milagros.
Pero hay otros que dicen, “Sí, ellos pueden,” tal como Brad Gregory en
Notre Dame. Un filósofo de la historia
dice, “Sí, puedes hacer eso.” Otros han
dicho, “Sí, puedes hacer eso.” Sin
embargo, al final del día, en la literatura escrita por historiadores
profesionales fuera de la comunidad de estudiosos bíblicos, dice que no hay
reglas en historia. Que no hay reglas
del juego. Peter Novick, en su libro Ese Noble Sueño, tiene una cita que se
ha vuelto bastante famosa dentro de la filosofía de la literatura de la historia,
donde dice, por 1980’s, que la disciplina de la historia estaba en un estado
muy parecido al del Libro de los Jueces.
No había rey en Israel y que todo hombre hacía lo que consideraba era
justo a sus propios ojos. Así que, no
existen realmente reglas del juego cuando se trata de esto. De modo que, esa es la razón de por qué un
erudito en el Jesús histórico, como Dale Allison, recientemente escribiera cómo
los eruditos del Jesús histórico, los eruditos bíblicos, concuerdan en muy
poco. Así que, cuando conversamos
respecto al Jesús histórico, no estamos conversando sobre algo que esté
acordado por todos los eruditos, porque nadie se ha puesto de acuerdo sobre las
reglas. Todo se trata de cómo aceptamos un Jesús histórico como el
Jesús de John Meier o de Bart o el Jesús histórico de N. T. Wright. Así que, no estoy de acuerdo en que haya
reglas que digan que los historiadores no pueden investigar afirmaciones de
milagros.
JUSTIN: Vamos a tomar un pequeño descanso y luego tendremos
oportunidad de concluir el programa de hoy mientras hemos estado mirando, con
algún detalle, el viaje de fe de Mike Licona y de Bart Ehrman quienes llegaron
a encrucijadas similares, si usted quiere, en su opinión de la Escritura y los
desafíos que representó eso cuando estudiaban en forma académica. Pero, finalmente, fueron en diferentes direcciones. Mike continúa sosteniendo la infalibilidad
de la Escritura y en el hecho de que al estudiar en esa clase de nivel no se necesita
sacudir la fe de uno en la Biblia. Bart
Ehrman tomó un camino diferente y hemos estado oyendo acerca de eso hoy. Mi nombre es Justin Brierley y volveremos en
sólo un momento para la conclusión del programa de hoy, aquí en “Increíble.”
JUSTIN: Así que, estamos concluyendo el programa de hoy y lo
fascinante ha sido que hemos tomado un poquito más del viaje personal en el
programa de hoy, no tanto de ese trasfondo técnico, aunque ha habido algunos
elementos de eso. Pero, mirando al
viaje de fe de Bart Ehrman, quien muy a menudo en su obra nos cuenta en resumen
la historia de sus inicios como
cristiano evangélico encendido, por decirlo así, con el Señor y que, sin
embargo, finalmente, llegó a un punto después de años de estudio bíblico de
decidir que esta no era la forma de mirar la Escritura y de hecho abandonó su
fe; versus Mike Licona, quien como ya mencioné es profesor de investigación del
Nuevo Testamento en el Seminario Evangélico del Sur, [Licona ahora enseña en la
Universidad Bautista de Houston], y tuvo una especie de similar encrucijada
pero no dio el paso que dio Bart. Tú
has abandonado totalmente la fe ahora y ya hicimos un programa de ese tipo para
tratar lo que fue el punto más clave para ti: el problema del sufrimiento. Obviamente, existen muchas teodiceas, como
se les llama allá afuera, que plantean son capaces de reconciliar el hecho que
haya sufrimiento y que igual exista un Dios de amor y de infinito poder. Pero, realmente, existen otros
aspectos. A menudo hacemos shows en
este programa que tratan del argumento del ajuste-fino del universo y la
increíble probabilidad de que este universo pudiera producir vida sin haber
sido diseñado en alguna forma, el hecho de que el Big Bang produjera un comienzo
del espacio y del tiempo y si podría ser Dios una primera causa de eso. Los argumentos filosóficos, tales como el
argumento moral de que plantea que no
podemos tener ningún valor moral a menos que exista un legislador moral y que
haya muchos más, además. ¿Dirías que
más o menos has evaluado aquellas y estás un tanto feliz de decir, “No, al
balancear la evidencia, Dios realmente no existe,” bastante alejado de tú
obviamente larga historia de estudios
bíblicos?
BART: Efectivamente. Correcto. Así que, mi abandono de la fe obviamente
tuvo algo que ver con los estudios bíblicos y las discrepancias y problemas con
la Biblia. Tuvo algo que ver con ello,
pero estás en lo correcto. Lo que
finalmente me llevó a dejar la fe fue ese problema del sufrimiento. Conocía el argumento para la existencia de
Dios, por supuesto. Quiero decir, que
soy profesor de estudios religiosos en una importante universidad. Así que, ya había oído de esto. Lo que animaría a todos que hagan es estar
dispuestos a cambiar de parecer si creen que estaban equivocados, a lo que sea
más convincente para ellos. Así que, en
mi caso fue el problema de cómo puede haber tan extendido sufrimiento en el
mundo si se supone hay un Dios al control.
Conozco las teodiceas. He
enseñado clases sobre teodiceas y sencillamente no hallo ninguna de ellas me
satisfaga personalmente. Y todas estas
son decisiones personales y lo que animo a las personas que hagan, a mis
estudiantes, y a mis oyentes cuando doy conferencias públicas, es a no conformarse
con las respuestas simples que ya confirman lo que ellos ya piensan, que a
menudo de hecho hay otros puntos de vista que son más irresistibles si tú los
escuchas. Y aun cuando no te exija
abandonar la fe por causa de cúan emocionalmente desgarrador sea ello, creo que
las personas como Mike necesitaban estar dispuestas a considerar si realmente
su fe es lo que les hace más sentido y no porque haya otras maneras de mirar el
mundo. Y debo decir que cuando abandoné
la fe, aun cuando sentía como que era una importante lucha para mí y que habían
agujeros en mi vida que no habían estado allí antes, yo realmente soy mucho más
feliz ahora que entonces, porque realmente pienso ahora que mis antiguos puntos
de vista estaban equivocados y que cuando los sostenía estaba creyendo cosas
que no eran ciertas. Y así que creo que
tengo mucho más paz conmigo mismo y que soy mucho más feliz respecto al
mundo. Me siento más contento en la
vida que antes. Así que, aunque
desgarrador emocionalmente, vale la pena.
JUSTIN: Muchas gracias por estar con nosotros hoy día, Bart. Mike. ¿Cuál es tu respuesta a lo que Bart ha
dicho aquí? Pero también apreciaría tus
pensamientos sobre el asunto de la opinión académica y si estás convencido o no
en la resurrección de Jesús al final del día.
Me interesaría oír más o menos cuánto hay, por decirlo así, de experiencia
personal puramente subjetiva de que Dios está allí y está trabajando en tú vida
y esa clase de cosas; ¿cómo eso ha jugado en una historia que no llega al punto
de desechar las cosas, porque creo que para la mayoría de las personas eso va a
ser finalmente un factor bastante importante en todo esto también? No es sólo si resulta que la evidencia está
más a favor o más en contra. Esa no es
la única cosa que entra en juego cuando se trata de si creemos en algo o no,
¿verdad?
MIKE: Pienso que podría ser.
Cuando hacía mi trabajo sobre la resurrección unos pocos años
atrás, intenté en no pensar acerca de
las experiencias personales y subjetivas que creo he tenido de lo divino y sólo
miraba la evidencia y decía, “Si observamos esto mediante un método histórico
estrictamente controlado ¿Qué nos aparece?”
Es difícil hacerlo. Es como
intentar hacer como si no estuvieras casado y averiguar que sería si no lo
estuvieras; pero igual sabes que estas casado.
Tienes el certificado de matrimonio allí. Conoces a tu esposa. Estás viviendo con ella. Así que, ¿cómo separar ambos? Es difícil hacerlo, pero sí miro algunas
otras cosas. Pero aparte de eso, y
aparte de mi investigación histórica, miro las cosas tal como una oración
contestada que ya he experimentado.
Ahora, sé muy bien que hay un montón de cosas tales ¿cómo sabes que Dios
hizo eso? Eso podría ser pura
coincidencia. Pero podríamos llamar a aquellas
una clase de oración contestada II. Una
clase de oración contestada I sería algo que fuera muy difícil para eso. He tenido varias de esas experiencias. Y estoy seguro que la mayoría de los
cristianos las han tenido y han exclamado, “¡Oh, my Gosh!
¡Aquí hay más que una coincidencia!” Es
como si oraras por alguien que está al borde de la muerte y en el exacto
momento que oras por ellos…y tú no estás en la misma habitación, sino que muy
lejos…pero en el mismo momento que oras por ellos ¡Boom! Instantáneamente ellos sienten algo en sus
cuerpos y son capaces de testificar más tarde como si hubiesen sido sanados en
ese punto. Luego ellos sobreviven y
terminan sobreviviendo al evento. Esas
son la clase de respuestas a la oración de las cuales te hablo. He visto varias otras sucediendo en mi
vida. Cuando miro esto y hay una
cantidad de experiencias como esas. Sin
embargo el problema del mal, del dolor y del sufrimiento que Bart mencionó, es
un desafío para el cristianismo. Otros
como Alvin Plantinga, más recientemente… Tengo un colega llamado David Wood que
está investigando estas cosas. Mediante
una combinación de los dos, hacen un gran trabajo. ¿Resolvieron completamente el problema? No lo sé.
No diría que lo hacen. Pero
ciertamente presentan alternativas altamente plausibles que sólo decir que el
Dios cristiano no existe. Y cuando
combinas eso con la experiencia personal y con la evidencia científica en favor
del Diseño Inteligente, creo, en el balance, los argumentos para el Dios
cristiano, incluyendo la evidencia para la resurrección, son bastante decisivos
y pesan más que los argumentos en contra.
Y cuando comparas ambos, la aguja de la balanza no resulta ser muy
gentil.
JUSTIN: Bien, obviamente esa ciertamente ha sido tú experiencia y
la experiencia de muchos, estoy seguro, de los que están escuchando. Muchos oyentes, sin embargo, habrán tenido
un viaje similar al de Bart y me gustaría su reacción a lo que han escuchado
hoy y cuál habría sido su respuesta en la situación de Bart o en la de Mike, a
fin de incorporar sus historias. Si
desean hacer eso, les daré la información de contacto en un momento. Todo lo que me resta es decir gracias a mis
dos invitados. Bart. Has compartido muy honestamente respecto a
tu viaje, tomándolo levemente fuera de tu situación económica, hablando
respecto al viaje personal, lo que eso quiere decir para ti, que es algo que
estás muy feliz de compartir y recomendar.
Es refrescante. Gracias Mike,
también, por ser tan honesto respecto a las luchas que has tenido; pero
obviamente con la mejor decisión, la cual fue muy diferente a la de Bart. Y gracias a ambos por estar conmigo hoy.
BART: Gracias.
MIKE: Un placer.
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